
Un día normal se convirtió en especial, me presentaron a una persona despistada, que no me hizo ni caso, me confundió, y paso de mi, pero me miro de una manera tan especial que al poco tiempo era mi cómplice femenina de confesiones eróticas. Francesca al principio me escuchaba, después me contaba sus experiencias eróticas, todas ellas tenían un invitado, cálido, amargo, dulce y acido.
El vino, zumo de uva, bebida de lo más sensual, que en su justa ingesta me contaba Francesca que le predisponía al sexo lleno de goce.
En este espacio de Erotismo y Vino, mi amiga nos contara secretos morbosos para disfrutar y explotar los sentidos.
Es este espacio, el ceheginero Pedro Martínez Fernández nos contara algunos guiños sobre el mundo del vino y los sentidos.
Si quieres aprender de vino te recomiendo un libro “El a e i o u del Vino, mi amiga dice que es genial (lo puedes comprar en esta Web), si quieres algunos guiños para disfrutar de momentos especiales tienes que leer este espacio de Erotismo y Vino.
En 2001, con tan sólo 27 años, fue distinguido como mejor sumiller de España al proclamarse ganador del certamen “Nariz de Oro”, el mayor concurso de España especializado en vinos, además de conseguir el Premio Iberia Gran Classe otorgado a los mejores sumilleres españoles. Ha trabajado en los restaurantes El Bulli y Arzak y ha sido jefe del Departamento de Hostelería de El Corte Inglés. En la actualidad trabaja como director nacional de Desarrollo de Mercado en la empresa J. García Carrión. Conductor de exitosos programas televisivos como “De la vid al vino” y “El Rincón del Sumiller”, imparte cursos y conferencias y participa en catas por medio mundo, además de formar parte como jurado en exposiciones y eventos especializados. Es autor de numerosas publicaciones y posee prestigiosos premios y menciones especiales concedidas dentro del sector de la gastronomía. Máster en viticultura, enología y marketing del vino. Recientemente a obtenido la titulación oficial del The Wine & Spirit Education Trust y ha realizado curso de viticultura UC Davis en California.
|
Artículos anteriores
Páginas: 1
|
UN VINO PARA CADA MOMENTO - II
09/07/2008
Por sencillo
Por sorprendente
Por loco
Por lujo
Como casi siempre suele pasar, esos momentos que uno desea, aunque el tiempo que pase para que sucedan sea corto, se hace largo por el deseo.
Recibí una llamada de Francesca, en el instante perfecto, uno de mis buenos amigos organizada una fiesta de cumpleaños, en un lugar céntrico de la ciudad, donde la buena música, la buena gente, un rato distendido y buen vino no faltarían.
Ocasión perfecta para invitar a Francesca y madurar, esa selección de vinos tan esperada.
Quizás en esta ocasión tendríamos una buena variedad de vinos para elegir un vino sencillo, un vino sorprendente, un vino loco y un vino de lujo.
Para empezar la velada, tomamos un vino rosado muy fresco y muy agradable. Yo llevé para la ocasión un vino blanco ligeramente dulce con burbujas naturales. También un vino blanco seco, con multitud de aromas secuestró nuestros sentidos, y como no podía ser de otra manera, los grandes tintos, estaban presentes.
Mientras degustábamos la copa de vino rosado de la variedad de uva merlot yo le pregunté a Francesca.
- ¿Que te transmite este vino, por el color, por el aroma y por el gusto?
- Por el color me transmite fuerza, por el aroma frutas intensas y por el gusto, acercamiento con luz.
Continuamos la fiesta mientras sonaba la música, comíamos algo y saludábamos a los amigos que allí se encontraban.
Mientras tanto, descorché una botella de un vino blanco ligeramente dulce con burbujas naturales, que había llevado para la ocasión. Serví una copa a Francesca y oí de sus labios carnosos …………uhhhh ……….esta buenísimo. Ella quería preguntarme y expresarme sensaciones que le había producido el vino, pero yo desvié mi atención hacia unos amigos con el fin de que ella saboreara ese instante, en su mundo de descubrimiento de sensaciones.
El anfitrión de la fiesta nos dio a probar un blanco seco, más loco que real. Al beberlo nos hacía segregar saliva y nos aportaba tal sensación de sequedad táctil en la lengua que nos pedía a gritos maridar con algún manjar con sabor y olor a mar.
Como no podía ser de otra manera, el tinto, llegó, con más pena que gloria, ese gran tinto de lujo, se quedó desvestido por la temperatura a que fue servido, por la copa en la que lo degustamos, y por la nivel de saciedad de vinos tomamos anteriormente.
Pero nos dio pie para planear los cuatro momentos que queríamos compartir, con esos cuatro vinos.
Le sugerí a Francesca un pequeño juego.
Que te parece si de los vinos que hemos tomado esta noche, yo elijo el momento en el que los bebería……… ¿ y tú eliges un lugar para compartirlos?
- Claro que sí.
Yo por momentos;
Elegiría por sencillo el vino rosado………………..
Elegiría por sorprendente el vino blanco espumosos ligeramente dulce con burbujas naturales…………
Elegiría por loco el blanco seco aromático………………..
Y por lujo el vino tinto………………..
Pues yo por lugar para compartirlos elegiría;
Para el momento sencillo, que mejor que una buena siesta con vino rosado.
Para el momento sorprendente, que mejor que una terraza al aire libre donde veas y no te puedan ver, con el vino blanco ligeramente dulce con burbujas naturales.
Para el momento loco, que mejor que una cala en la playa al atardecer, con un vino blanco seco.
Que mejor que para el momento de lujo, un restaurante donde los manjares que acompañen al vino tinto y al momento despierten todo tipo de fantasías y juegos para el postre.
|